julio 4, 2020

Los 3 Grandes Cambios Laborales que trajo la Cuarentena

Anticipando lo inevitable

La transición de trabajar en una oficina a trabajar a distancia no es nueva. Si miramos 10 años para atrás (2010), la cantidad de trabajadores se cuadruplicó (según un estudio de GetApp realizado antes de la cuarentena).

Hasta 2019, año tras año crecían los porcentajes de puestos con modalidad de teletrabajo, pero el 2020 marca un antes y un después. El aislamiento obligatorio ha servido para acelerar en tan sólo tres meses lo que hubiera sucedido de forma natural en los próximos cinco años.

No sólo destacamos al 2020 como un punto de inflexión por la masividad del teletrabajo, sino porque ahora la situación es irreversible.

Cada vez eran menos las excusas para no implementar la modalidad remota. Con el avance de las tecnologías basadas en la nube, el incremento en la velocidad de las conexiones a Internet y la creciente disponibilidad de herramientas colaborativas, sólo quedaban tres justificaciones para no adoptar el teletrabajo:

  1. una cultural: «en la oficina trabajamos mejor»
  2. una de infraestructura: «no podemos asegurar el equipamiento adecuado»
  3. una de mercado: «los postulantes y empleados no lo exigen. En la industria no se estila.»

Veamos por qué creemos que la implementación a escala del trabajo a distancia logrará dejar estas «excusas» en el pasado.

1- El cambio de cultura interna

El trabajo remoto en esta situación de emergencia implicó un cambio cultural: antes de la pandemia muchas personas consideraban que algunos trabajos no se podrían realizar de manera remota. Ahora saben que sí son posibles y que, en la mayoría de los casos, la productividad es la misma o superior.

En este contexto muchas empresas se dieron cuenta de que no requieren basarse en el control de horas para asegurar la productividad de su fuerza laboral.

Organizaciones con culturas de gestión clásica, que desconfiaban de los formatos de trabajo flexibles, que priorizaban el “estar” por sobre el “hacer”, han podido vivir la experiencia empírica y comprobar que el presentismo no es garantía de resultados.

La confianza en el desempeño a distancia y la productividad sostenida durante el aislamiento han puesto en evidencia que el trabajo por horas está quedando obsoleto y va ganando terreno el trabajo por objetivos.

2- El cambio del mercado laboral

Desde el lado del empleador, el estudio Flexibility at Work, llevado a cabo por Randstad, afirma que al menos el 30% de los trabajos cambiarán después del confinamiento y emplearán de forma parcial o completa de manera remota.

Desde el lado del empleado, el mismo estudio afirma que el 70% de los teletrabajadores quiere continuar trabajando bajo esta modalidad.

Los trabajadores deberán estar listos para afrontar esta nueva normalidad y tener éxito en este mercado laboral renovado. Deberán contar con conocimientos y habilidades técnicas suficientes como para poder realizar sus tareas de la manera más autónoma posible.

Los reclutadores valorarán que los postulantes sepan autogestionarse sin importar el lugar donde desempeñen sus tareas. Esto involucra que sean capaces de gestionar el tiempo, comunicar de forma efectiva, ser creativos a la hora de resolver cualquier incidencia y, sobre todo, que tengan orientación a resultados en un trabajo con mayor libertad y sin tanto control jerárquico.

3- El cambio de infraestructura

La violenta transformación digital destapó falencias de empresas cuya infraestructura tecnológica no estaba lista aún para este nuevo paradigma del trabajo.

Al aplicarse el distanciamiento social obligatorio, las empresas que ya estaban en condiciones de implementar el teletrabajo se vieron con dos opciones: implementarlo o cerrar sus puertas hasta quién sabe cuándo. La decisión fue sencilla.

Pero las empresas que no contaban con infraestructura suficiente para adoptar la modalidad también tuvieron que amoldarse. En Argentina, la venta de notebooks durante la cuarentena alcanzó picos con crecimientos de 400%.

El cambio de equipamiento fue necesario pero no suficiente; también se requiere de software adecuado. Por este motivo herramientas de colaboración y almacenamiento también presenciaron crecimientos nunca antes vistos, como Microsoft, que incrementó la base de usuarios de su herramienta Teams un 37% en sólo una semana.

Si previo a la cuarentena había empresas que no contaban con las condiciones adecuadas para teletrabajar, lo que podemos asegurar es que ahora son muchas menos.

El nuevo contexto

Ya está hecha la transición y difícilmente se pueda volver atrás. Ya sabemos con certeza hacia dónde va el mercado, y (como con la mayoría de los cambios tecnológicos) será una cuestión de adaptarse o quedarse en el camino.

El mayor desafío estará en:

  • la fuerza laboral con dificultades para insertarse bajo esta disruptiva modalidad
  • las empresas con cultura y/o infraestructura desactualizadas
  • los líderes y personal de recursos humanos que afrontan alguna de las dos situaciones anteriores y requieren capacitar y reorganizar a su equipo

Para asistir a estos casos es que creamos nuestro Curso de Especialización en Teletrabajo. Si te ves identificad@ con alguna de estas situaciones, quizá quieras darle un vistazo.


  • muy bueno!! hace ya varios años estoy trabajando bajo la modalidad a distancia..
    trabajar 100% remoto NO es una modalidad para cualquiera!! entiendo que a mucha gente le cueste más adaptarse.
    también, hay empresas que simplemente no estaban preparadas. los cambios de estos meses me imagino que fueron muy duros para algunos!
    MUCHA SUERTE a quienes están transitando este camino por primera vez!!

  • {"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}

    Suscribite a nuestro newsletter

    Recibí noticias, artículos y descuentos especiales de la industria del trabajo digital.
    Podés cancelar tu suscripción con un click, en cualquier momento.

    >